domingo, 21 de octubre de 2012

Bosques Vírgenes



Ahora que han vestido a vírgenes y cristos redentores. Ahora que son paseado por las calles, y las gentes se engalanan, y las calles se transforman en muchedumbre de personas que contienen su emoción...Ahora que cuatro gotas han dado al traste con buena parte del espectáculo, el campo ha reverdecido y algunos aprovechamos, como ellos, para rendir culto a nuestros ídolos. Más ancestrales, nuestros tótems son naturales: aquel risco, ese quejigo, esta panorámica. Esta cuenca visual, esos aromas, aquellas conversaciones. Pureza de vida, allá a lo lejos se intuye la ciudad, tan podrida.
Esta es mi tierra, sus raíces me atrapan y me dejo llevar. Vuelta a los orígenes,vuelta a lo natural. Conservemos, al menos, estos pedazos de cielo en la tierra, antes de que lo privaticen, antes de que salga ardiendo.
Al olor del romero ascendemos, los gemelos, oxidados, van tensándose, poco a poco. Ese dolor no es tanto, casi placentero. Poco a poco mi ejercicio cardio-respiratorio se compasa con el ritmo de las piernas y se acerca la armonía.
Los quejigales encierran tantos misterios que habría que sumergirse en ellos, tal vez varios días, para oír aquello que tienen que contarnos.Árbol hospitalario, árbol de ensueño Sir Quercus Canariensis hospeda a amiga hiedra, calaguala, polipodio o una alfombrilla de musgo. Sí, son tan profundos, tan serenos, majestuosos, tan orientales, que no dudaría un instante en considerarlo mi árbol predilecto (con permiso de Secuoias o Baobábs, pero esos solo son hermosos extranjeros).
Abandonamos la umbría que caracteriza a todo bosque de quejigos y seguimos subiendo. A la izquierda de la pista forestal hay un sendero que nos introducirá en la espesura de la montaña.
A lo lejos, un risco hermoso, plano por un lado y blanco. No hay duda: El risco blanco. Así que entre más aromáticas seguimos subiendo: cantueso, jara, romero, brezo, torvizca...Matorral bajo mediterráneo. Bienvenidos a la gama cromática de los verdes.
El risco blanco, con su toque blanquecino, así como el resto de las rocas que salpicadas parecen dispuestas coronando las cumbres, no son ni más ni menos que areniscas del Aljibe. Margo-arenisca-micácea. Unidades denominades Flysch del campo de Gibraltar que hace ya algún millón de año descansaban en la cuenca sedimentaria entre la placa africana y la euroasiática. Como bien indican todos los geólogos que saben de esto, la formación geológica de la unidad algecireña es altamente compleja. Fruto de la orogenia alpina, hasta tres cabalgamientos se han dado en los 6 últimos millones de años. Otro geólogo que me acompañaba por estos lares me puso un símil más gráfico, escatológico y didáctico que comparaba la salida de los sedimentos(arcillas y areniscas) de la cuenca con el pus de un grano al ser reventado, por eso la distribución caótica hacia todas las direcciones y la estratigrafía vertical...Aunque se pierda belleza en la narración bucólica-romántica del senderista feliz, me contentaré si se gana en comprensión. Así, ante la continua presión del acercamiento de tremendas placas litosféricas y considerando el influjo de otras más pequeñas como la de Alborán, estos materiales se vieron sometidos a un continuo número de fuerzas que causaron las formas tan características de las mismas.

Seguimos subiendo, coronamos, al fondo el peñón, qué bonito, qué pena que no sea nuestro. La bahía, ese rincón del mundo que se antoja tan paradisíaco si no lo hubiéramos desterrado nosotros, los hombres, al infierno de la civilización. Y una cruz, la cruz de Romero, muy cerca del vértice geodésico, encerrará una historia que los que estamos aquí, más uno que había llegado antes, desconocemos. Quién sabe, tal vez la próxima vez nos la cuenta, tal vez alguna casualidad del destino nos hace enterarnos, o sencillamente nunca lo sabremos. Desde aquí se ve buena parte de la provincia de Cádiz, mi provincia(sacando pecho). Detrás queda Benalup, recordamos la matanza que la hizo célebre, comentamos la triste situación económica que pasa ahora el pequeño pueblo. Un poco más a lo lejos, escorando hacia la costa, se visualiza Vejer, y también un trocito de las playas de Zahara...Acá más cerquita el Charco Redondo, en horas bajas ante este año seco, a pesar de las lluvias de la semana. La famosa autovía que sustituyó la ruta del toro, que se jactaba de ser la primera con Evaluación de Impacto Ambiental y que, de un modo u otro, atraviesa el parque en el que ahora estamos: el buen llamado Parque Natural de los Alcornocales.
Maravillosa excursión, como tantas otras, ahora solo queda bajar, seguiremos charlando, conociendo gente nueva y arreglando el mundo. Hasta en mitad del campo lo hacemos. No en vano, si llega la revolución más nos valdrá conocernos bien cada rincón de las montañas.
Por cierto, nunca la excursión será plena si no se concluye con una buena cervecita...
Salud, Campito y República!!


                                                                                               Entrada escrita el 08/04/2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario