sábado, 20 de octubre de 2012

Sobre el Efecto Invernadero(I)


Tan pronto como fue cogiendo fuerza la idea de la existencia de un cambio climático producido como consecuencia de un incremento de los gases de efecto invernadero, resultado de las actividades humanas, se fue sembrando y arraigando con mayor o menor éxito en determinados sectores, la idea acerca de lo ficticio de este anuncio científico-apocalíptico.
Durante años, estos sectores han podido alzar su bandera “no me creo lo del cambio climático” con tanta fuerza, que todas las voces que se alzaban con los avances en el estudio científico sobre causas y consecuencias del nuevo cambio climático planetario iban siendo acalladas tajantemente. Hasta el punto de que las primeras voces que se alzaron allá como por finales de los 80 y sobre todo a principio de los 90, no fueron reconocidas por la propia comunidad científica globalmente, hasta el pasado 2007, cuando el IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de la ONU) reconoce en su informe del mismo año, que estamos ante un cambio climático provocado como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero producido por las actividades humanas. Tuvimos que esperar largo y tendido,tanto como casi 20 años, para que se reconocieran oficialmente. Mientras tanto, más y más gases, con un ininterrumpible incremento anual, iban siendo emitidos a nuestra cada vez más cargada atmósfera. 20 años donde todas las medidas eran inexistentes o en el mejor de los casos extremadamente descafeinadas. Hoy siendo reconocido, son igualmente ineficaces las medidas adoptadas.
No son casuales estos 20 años de escepticismo, proveniente hasta de gran parte de la propia comunidad científica. Es cierto que la Ciencia opera de tal modo que requiere unos requisitos para sentar firmemente las primeras conjeturas, las primeras hipótesis. Es cierto que han de demostrarse fehacientemente muchos y diversos aspectos, lo cual se complica extraordinariamente si hablamos de algo tan sumamente complejo como es el clima. Es cierto, sí, lo es. Pero también es cierto que la propia evidencia de los distintos aspectos implicados en el proceso es tan pesada que no hay que ser un Einstein para entender que algo sí tendrá que ver. Pero si se trata de dejar de emitir los gases que emitimos, !Ay amigo! Hay muchos bolsillos tejidos con la tela más preciada y poderosa que podrían verse seriamente afectados, y son muy celadores de sus bolsillos los propietarios de estos bolsillos.
Empecemos, para el que no lo sepa aún demasiado bien, recapitulando un poco qué es todo esto del incremento de los gases de efecto invernadero, el cambio climático, el derretimiento de los polos, el frío, el calor, el mar que sube, Londres que se ahoga , vinos en Dinamarca y todas estas cosas raras que de tanto hablan y tan poco dicen.
Los gases de efecto invernadero son una serie de gases que en la atmósfera contribuyen al efecto invernadero. Hasta ahí, no creo que nadie se haya perdido.
El efecto invernadero es un fenómeno natural que ocurre en las capas bajas de la atmósfera y que contribuye a un incremento de la temperatura de la Tierra. De hecho, gracias a que existe, existe la vida tal y como la conocemos hoy, pues la temperatura media de la Tierra es de unos(aproximadamente 15ºC -y subiendo-), mientras que sin los gases sería de aproximadamente unos -20ºC. Así que de momento: Graaaaacias Efecto Invernadero.

                                                                                                 Entrada original 5-12-09

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